La Semana Santa ha conseguido crear empleo como sucede año tras año, las empresas al tener exceso de trabajo necesitan ampliar la plantilla, pero solo de manera temporal, los contratos que más se utilizan en estas ocasiones son eventuales o de interinidad, lo cual hace que la cifra del paro descienda pero no de manera permanente.
Este tipo de titulares benefician al Gobierno y cómo no, se les llena la boca, pero no pueden engañarnos porque sabemos que al finalizar estos periodos esta cifra vuelve a ascender, como así ha sido.
El sector servicios y otros vinculados al turismo son los más beneficiados como os podéis imaginar.
Comparándolo con la Semana Santa de 2017 el paro ha descendido menos.
A pesar de que los contratos utilizados hayan sido temporalis, hay que destacar que el mes de marzo ha alcanzado el nivel más alto de contratación indefinida de toda la serie histórica con 193.448 contratos de trabajo indefinidos.
¿Vosotros qué opináis?