También llamadas habilidades blandas y habilidades duras.
En el caso de la Soft Skills (habilidades blandas) nos encontramos ante cualidades propias de la naturaleza de la persona, a su comportamiento. Se tratan de habilidades que no se aprenden, que vienen dadas por la inteligencia personal y emocional de cada uno, del trato con otras personas a lo largo de la vida, como por ejemplo sus habilidades sociales o de liderazgo.
Por el contrario nos encontramos con las Hard Skills (habilidades duras), estas sí son habilidades que se aprenden por medio de la formación y la experiencia. Lo que se conoce comúnmente como los conocimientos o habilidades que permiten al trabajador desempeñar su puesto.
Hace años, las conocidas como habilidades blandas no eran tenidas en cuenta en los procesos de selección por parte de los profesionales. Estos, únicamente, buscaban candidatos con conocimiento adquirido por titulaciones. Sin embargo, múltiples y recientes estudios sobre el rendimiento empresarial, han dejado constancia de que un buen trabajador debe tener habilidades blandas que acompañen a la formación académica o la experiencia profesional adquirida.
Por ello, hoy en día se considera que ambas habilidades son complementarias y muchos profesionales de recursos humanos reconocen la importancia que ambas tienen para determinar si el perfil de la persona es el idóneo para cubrir el puesto vacante. De hecho, tanto es así, que las habilidades blandas son muy demandadas para puestos de responsabilidad y dirección, ya que a las empresas actuales no les interesan los líderes autoritarios que no son capaces de entender y motivar al resto, sino que buscan auténticos equipos de trabajo.
Aquí os dejo un link en el que se detallan y ejemplifican estos dos tipos de habilidades:
http://blogs.evaluar.com/habilidades-blandas-y-duras-que-son-y-por-que-son-importantes